una de vampiros

Ahora que mi no- vida llega a su fin quizás debería hablarte de mi vida, ya que te as molestado tanto en destruirme es lo mínimo que te debo. Teniendo en cuenta lo que le e echo a tu familia
En otra época tenia un nombre y una familia normal, vivía en una pequeña aldea a los pies de los Balcanes occidentales, ya a la tierna edad de 13 años poseía una corpulencia poco habitual.
Mi comportamiento era normal, quizás demasiado callado, quizás demasiado esquivo, quizás demasiado frió en mi trato con los demás, pero nadie podía decir nada malo o extraño de mi, nadie conocía mi oscuro secreto, o eso creía….
Empecé cazando y torturando pequeños animales, de alguna forma producir dolor, respirar el miedo, ver el terror en los ojos de una criatura me producía un morboso placer y me daban una enfermiza sensación de paz. Poco después necesite retos mayores, necesitaba mas, mucho mas, fui discreto, mis victimas eran seleccionadas entre las confiadas jóvenes de aldeas cercanas, mi corpulencia y mi aire meditabundo atraía a las féminas y eso me facilitaba mucho las cosas, al poco tiempo me había convertido en una anónima celebridad, las historias de asesinatos, mutilaciones y violaciones se sucedieron llenando de terror el corazón de los hombres temerosos de dios, incluso desplace el tema de conversación y temor habitual, FERENCZY………..
FAETHOR FERENCZY, el voivoda de la zona , temido, generaba el mismo pavor entre los infieles turcos como entre sus supuestos aliados, en su día el emperador le encomendó defender la región de los avances sarracenos, y cumplió su cometido a la perfección, tan bien realizo su cometido que no solo entraban los turcos si no que tampoco entraban los cristianos, eran sus tierras, nadie traspasaba sus dominios, mataba a cualquier ejercito o grupo de hombres, fueran invasores o aliados de la orden del dragón.
Pasaron los años, muchos años, se dejo de conocer ejercito que apoyara al temido voivoda, de echo vivía en su castillo servido solo por un leal grupo de cíngaros que recolectaban los tributos y comunicaban las decisiones del señor, pero era tal el temor que despertaba su cruel nombre que nadie osaba atacar sus tierras, todo ejercito o grupo de bandidos que lo intentaba encontraba la mas cruel de las muertes, los pocos supervivientes que lograban escapar explicaban relatos propios de dementes, de diablos alados que devoraban a los hombres, de horribles y sangrientos sacrificios, de un semihombre vestido de negro que dirigía por igual a demonios, fuerzas de la naturaleza y bestias. Los mas viejos del lugar contaban (con la reserva que da el mas absoluto miedo) que de niños habían visto al temido voivoda, nadie quería hacer cuentas de su edad, el resultado era demasiado inquietante, hacia décadas que debería haber fallecido y seguía allí impermeable al paso del tiempo, viviendo en un castillo maldito por todos, en unas tierras que nadie se atrevía a cruzar, al caer la noche se atrancaban las puertas de todas las aldeas y quien se quedaba fuera desaparecía para siempre o peor se encontraban sus restos con grotescas mutilaciones.
Un emisario de FERENCZY llego un día a mi por entonces aldea, exigía mi presencia en el castillo, nadie que hubiera recibido ese mensaje había regresado jamás, mi familia se despidió de mi como se despiden a los enfermos desahuciados o a los condenados a muerte, por que eso era, no sabia que había echo para molestar al señor, pero su invitación era una sentencia de muerte.
Me introdujeron en un cerrado carruaje y enfilaron el descuidado camino que nadie en su sano juicio recorría si apreciaba su vida, entramos en el patio del castillo al anochecer, el cochero me empujo al interior y desapareció como si lo persiguiera el diablo, quizás fuera así, avance por el ruinoso interior casi a ciegas asta que llegue a una sala menos descuidada y con un gran fuego en una chimenea, en la enorme habitación solo había una enorme mesa, dos recargadas sillas y una opípara cena, debí quedarme dormido por que fui despertado por FERENCZY, apretó mi hombro, lo que para el era una simple caricia casi me partió la clavícula, y te recuerdo que yo era muy corpulento.
-Se lo que eres, se lo que as echo, te e estado observando y me maravilla esa dulce crueldad – dijo FERENCZY con una profunda y desgarrada voz que me puso los pelos de punta.
-Estoy aburrido, deseo recuperar mis antiguos días de gloria, quiero saciar mi sed en campos de batalla y no en míseros puebluchos, vuestra sangre en insípida, yo busco vuestra vida, pero nada hay mas vivo que un guerrero, por eso durante años e buscado un digno sucesor, alguien que proteja mis tierras asta mi llegada, alguien que cuide mis dominios asta mi regreso, por eso (y dicho esto, me señalo) desde esta noche serás THIBOR FERENCZY, THIBOR el VALACO, mi heredero, el guardián de mis tierras, y dicho esto me dio el abrazo de no-vida
a la noche siguiente desapareció para no regresar jamás, durante 300 años fui el señor absoluto de esas tierras y THIBOR el VALACO fue aun mas temido que FERENCZY.
Pero tu todo eso ya lo sabes, tu mejor que nadie que as malgastado tu vida intentando destruirme, bien, ahora me tienes en esta celda orientada al amanecer, dentro de unas horas me abras destruido, pero yo e destruido tu vida, e matado todo aquello que amabas, ahora solo me tienes a mi y dentro de algunas horas ni eso, pero a un puedes ser algo mas, ser algo mas que un humano, abre esta puerta, acepta este don, pero date prisa, se acerca el amanecer

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